BREVE HISTORIA DE LA HIGIENE EN MÉXICO

Hoy en día, nos parece muy normal contar con una rutina de higiene como darnos un baño diario o lavarnos los dientes. Sin embargo, antes no era así.

A pesar de que en los tiempos prehispánicos de nuestro país, los indígenas solían tener baños constantes y llevaban una importante rutina de higiene. Con la llegada de los españoles, se satanizaron estas prácticas de higiéne y por lo tanto fueron eliminadas. Fue hasta el Porfiriato cuando las prácticas de higiene comenzaron a establecerse.

En el siglo XIX se consideraba que la insalubridad era provocada por la gente de bajos recursos y no por una falta de hábitos de limpieza, como México era un país en vías de consolidación se veía a la salud pública como un interés primordial para dar un salto a la modernización.

Sin embargo, no tomaron en cuenta que México era un país en pobreza extrema, por lo que alcanzar ciertos estándares estaba muy alejado de la realidad. Entre todas las propuestas realizadas, se insistía que cada habítante de la casa contara con 30 metros cúbicos de espacio y que cada vivienda contara con una altura de por lo menos 3.7 metros.

Claudia Agostoni en su libro “Las delicias de la limpieza: la higiene en la ciudad de México” nos relata que los médicos porfiristas sugirieron condiciones básicas de vida que iban de acuerdo con el modelo de modernidad al que se pretendía llegar.

Lo que era verdaderamente imposible, considerando que el 50% de las casas en ese entonces eran consideradas como chozas.

A partir de todo esto, se empezaron a tomar más en cuenta las medidas de higiene. La clase alta porfiriana comenzó a tener tinas de hierro fundido y lavabos de porcelana y comenzaron a existir los baños públicos para la gente de bajos recursos, como resultado de una alta demanda de higiene.

En el siglo XVIII la gente sólo se enjuagaba las manos y la boca y consideraba el baño como algo infeccioso, por lo que acostumbraban a tapar los malos olores con perfumes. No fue hasta finales del siglo XIX que se descubrieron los microbios y por ende, se establecieron estándares de higiene y de limpieza.